La Utopía Persistente: La Historia de la Escuela de Biodanza de Cuba

“¡Ay Utopía!,
Cabalgadura
Que nos vuelve gigantes en miniatura”

Joan Manuel Serrat
Utopía, 1992

Hace poco menos de un año recibimos con alegría y admiración las noticias de la titulación de la primera generación de facilitadores y facilitadoras egresados de la Escuela de Biodanza de Cuba. La alegría que sentimos no requiere demasiada explicación. Siempre es maravilloso ver cómo el sueño de extender la Biodanza en el mundo se va haciendo realidad. La admiración, por su parte, es principalmente porque con las noticias que nos llegaron a través de los facilitadores y didactas chilenos que viajaron al encuentro (organizado expresamente con ocasión de esa titulación), pudimos conocer algunos detalles del sentido profundamente humano y solidario que tuvo el proceso.

Nos enorgullece saber también que mucho del material publicado por nosotros en Biodanza Hoy sirvió de referencia a muchos de los y las estudiantes cuban@s durante el proceso de desarrollo de sus respectivas monografías. Y como lo único permanente es el movimiento y porque queremos ser conscientes de nuestro papel en esta gran red que nos vincula hasta el infinito, especialmente este mes en que celebramos el Día de la Biodanza, nos complace anunciarles la publicación de la primera monografía de Cuba en este sitio, que trata nada menos que de la historia de la citada Escuela. Esta será la primera monografía cubana de un total de catorce que publicaremos en la medida que vayamos completando el proceso técnico de información contenida en cada uno de los documentos.

La monografía que les presentamos hoy estuvo a cargo de Justo Reina Landa y contó con la tutoría de su directora María Eugenia Reyes. En ella podremos conocer justamente cómo este proceso nacido de una motivación personal fue tomando cuerpo hasta adquirir el carácter de un esfuerzo colectivo solidario internacional, dando como fruto esta primera generación de facilitadores. Sin duda, este simple hecho ilumina ciertas emociones y recuerdos medio archivados en quienes fueron testigos del devenir político-social del mundo y de Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo pasado. Al mismo tiempo para quienes no vivieron este fragmento de la historia reciente será interesante ver el sentido que dieron los cubanos al desarrollo de este proyecto, enmarcándolo teóricamente en la propuesta de Acción Social de Biodanza que encontró – según las propias palabras de Justo Reina – un espacio idóneo en Cuba en una sociedad abierta y comprometida con una manera de hacer vinculada históricamente a lo social ya desde la década del ’60.

Esperamos que esta lectura pueda decirnos algo a todos nosotros, ya sea por el momento que está viviendo Cuba al día de hoy y las proyecciones que pueda tener la Biodanza en ese contexto, o por el momento que estamos viviendo en este lado del mundo.  La normalización del neoliberalismo en nuestra cultura permea también a ratos la práctica de la Biodanza y nos pone en riesgo (querámoslo o no) de convertirnos en “enfermos de civilización” inmunes a la cura que ella misma propone. Es por eso que, a nuestro juicio, el caso de la escuela de Cuba es tan interesante: porque nos muestra un contrapunto en donde es posible ver cómo esa utopía persistente, sostenida bien o mal, pero con tanta dignidad por tantos años, se hace eco de esta otra utopía que al final del día está hablando de lo mismo. Una sociedad digna con seres humanos legítimos y en donde cada uno y cada una desarrolla sus potenciales desde su propia integridad.

AUTOR: Justo Felipe Reina Landa
TITULO: Lo imposible puede suceder : historia de la primera Escuela de Biodanza en Cuba
ESCUELA: Escuela de Biodanza Sistema Rolando Toro – Cuba – La Habana
AÑO: 2015